Se reabre el debate. Pisos de 24 metros cuadrados donde apenas cabe lo indispensable, bueno cabe apretando todo al estilo Ikea y con mucha imaginación. La cuestión no es que el ayuntamiento autorice o no estas viviendas, la cuestión es pensar como a un promotor se le ha ocurrido meter un salón-cocina-dormitorio y un baño minúsculo en tan poco espacio, y encima se paga a precio de oro.
Eso si, tirando de imaginación, uno puede acostarse, y sin levantarse encender el honor con los píes mientras cambia la tele con el mando a distancia y la visita se toma un café en el otro lado de la cama. Todo muy juntito favoreciendo la compañía y la amistad.
Pero qué pasaría si vive una parejan y hay bronca. Esta cuestión la planteó en su día, Mariví Romero, entonces concejal de vivienda y portavoz del equipo de gobierno del ayuntamiento de Málaga. Entonces hay tres opciones: a) se quedan los dos sin mirarse, sin hablarse, sin moverse y sin poner separación física entre ambos (porque no cabe); b) se va uno al baño, aunque tiene que ser el que menos claustrofobia tenga porque eso es peor que un ascensor de esos en los que suben y bajan los billetes de planta a planta en El Corte Inglés; c) se va a la calle de paseo y aumentando el cabreo pensando en vaya piso que se compró uno.
Pueso eso se abre el debate y de momento no tiene fácil solución. Dicen que a partir de ahora en Málaga capital los pisos tendrán que ser como mínimo de 30 metros cuadrados, tampoco es que sea mucho más espacio, pero a lo mejor tienen sitio hasta para poner un lavadora.
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1 comentario:
Pienso que tal vez como han subido tanto los precios, con menos metros los constructores creen que los podrían rebajar. Aún así, llega el gracioso de turno y quiere más dinero, así que se quedan igual de caros. El Ayuntamiento en vez de criticar, que haga ya las casas de VPO que prometió.
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