martes, 20 de noviembre de 2007

El tiempo y los turistas

Mediodía, Parque de Málaga, cielo encapotado y algunas gotas se escapan impidiendo que se termine de secar un suelo mojado después de varios chaparrones sin importancia. Eso si, a algunos eso no les importa. Veo, y no paro de asombrarme cuando lo hago, como a los turistas no les importa estos condicionantes. Ellos siempre están ahí, con sus camisetas de rayas finas, sus camisas con los botones superiores sin abrochar, sus pantalones cortos y sus calcetines oscuros. Parecen que están hechos de otra pasta, de otro material o es que a lo mejor son impermeables. No se sabe muy bien, pero lo cierto es que si me pusiera en su lugar me cabrearía.

Me explico, Málaga es muy bonita y todo eso pero...una persona mayor que planifique sus vacaciones pensando en un crucero (hoy había uno enorme en el Puerto) y mire el itinerario. Pensará, por poner un ejemplo, "en Barcelona puedo tener mal tiempo pero es bonito, en la Costa Azul francesa en otoño a ver que nos encontramos; en Italia más de lo mismo, pero bueno, no importa, tenemos la Costa del Sol. 300 días de sol al año, seguro que hasta nos podemos dar un baño". Y ahora resulta que llega a Málaga y se encuentra que es uno de esos 60 días que llueve (si es que llegamos a esta cifra). Pero a ellos no le importan, salen con su uniforme de turista, incluido el gorro para protegerse del sol, y a pasear. Claro, que a lo mejor en sus países de origen ya ha caído alguna nevada.

Y mientras, los nativos, con sabor agridulce. Contentos porque llueve y hace mucha falta pero enfadados, que no es mi caso, porque llueve y el día triste y todo eso que no le gusta a los que odian este tiempo. Pues no es para ponerse así, si quiere animarse mire a esos guiris con sus rostros de felicidad, ellos siempre al mal tiempo, buena cara.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Querrás decir al mal tiempo buena cara... Deben estar hechos de otra pasta, nunca se me ocurriría ponerme unas sandalias con calcetines...jajaja.

Me encanta ver turistas por Málaga, creo que a veces los que son de aquí no la queremos lo suficiente, o no lo demostramos. No es ser chovinista, es sólo alegrarte de que en tu ciudad pasen cosas buenas.

Yo si fuera turista también me enfadaría por venir cuando llueve, que pasa muy de cuando en cuando. Pero sí, aunque no me guste la lluvia, debe caer, hace muchísima falta...

Besitos

Álvaro dijo...

Tienes razon, ya lo he cambiado ;)

Anónimo dijo...

Estimado Alvarito:

Compruebo con alborozo que ésta, tú página, puede llegar a ser una tribuna comparable a la de grandes plumillas malagueños.

(Prosigo mi reflexión en un próximo post. He de pasarle con urgencia a mi progenitora la programación de historia)

Ro dijo...

Este sábado 24 de noviembre El País regala una revista realizada con motivo de la celebración del 25 aniversario de la Cadena SER en Málaga.

Es una publicación con las noticias más relevantes de la ciudad desde 1982 y hasta 2007. Ha habido muchos acontecimientos en este cuarto de siglo, unos más agradables que otros, pero todos forman parte de nuestra historia.

Besitos.

Anónimo dijo...

Estimado Señor López Millán:

Renueve el texto. ¿Murió exhausto al llegar a la Farola? Compruebo con regocijo que comparte agenda setting con nuestro ilustre director. Él también ha hablado de El Morlaco.

Anónimo dijo...

Pues sí, soy una de esas tropecientas costasoleñas que adoran el sol, y odia la lluvia. Sé que hace falta y por esa parte me alegro, pero no lo reflejo en mi rostro, qué le voy a hacer. Me encanta una buena manta y la tele en invierno si está lloviendo, pero cuando hay que trabajar y salir lloviendo, madre mía qué horror. Odio llevar paraguas y prefiero mojarme, y no tengo miedo a los rayos pero por ahi siempre hay alguna cagada de miedo... Y por otra parte, será que a las mujeres nos cambia el humor con el cambio de tiempo, y se nota mucho más cuando llueve, que mi sonrisa se ve tapada por mi amiga de rojo, o simplemente por mi mal humor. En fin, de chica siempre me cantaban el que llueva que llueva, que sea sólo por eso que acabe la sequía en Málaga. También recuerdo con cariño las inundaciones.