lunes, 28 de abril de 2008

Gente sucia...gente asquerosa

Cuando llegan las altas temperaturas una familia que vive cerca de mi casa comienza su ritual. Al atardecer empiezan a sacar sillas de la playa a la acera (que mide un metro de ancho) y empiezan a 'invadir' terreno como si de un juego de estrategia de ordenador se tratara.
Primero sacan a la abuela a tomar el sol, si ve que el coche que hay estacionado en la puerta se marcha sale otra persona y ocupa ese espacio con más mobiliario playero. Se ven sillas y mesas. Nada falta. A eso de las ocho son ellos los que salen. Los padres, los hijos, los nietos, los amigos y la abuela...que allí sigue desde que a las cuatro empezara a 'tragarse' todo el sol de la tarde. Gritan, incordian, estorban y lo peor: ensucian. Ensucian de una forma inconsciente, ensucian de una forma incontrolada.

La base de la dieta tan equilibrada que degustan cada tarde son gusanitos, pipas y chucherías de todo tamaño y color. Y claro, tomando como toman la calle pues pensarán que son libres de hacer lo que quieran, así que para que lo van a tirar a la basura si el asfalto es muy oscuro y nunca le viene mal un poco de color. Claro, que para complementar tan magno ejemplo de civismo que menos que cuando terminan los cigarros tiran las colillas, y de tanto fumar ¿qué pasa? pues que se gastan las cajetillas. Entonces, con un estilo propio de bailarines de alta escuela, aplastan la cajita con el puño y lo arrojan dos o tres metros sobre la carretera para que 'alguien' lo limpie.

Son varias generaciones así que la actitud y aptitud se hereda y se perfecciona. El año pasado ocuparon dos plazas de aparcamiento para poner sillas y mesas. Este año hay bebés en la familia. A buen seguro que le enseñan lo 'correcto' y ensucian la calle Alderete, esa calle en la que ellos viven.

2 comentarios:

Don Peperomio dijo...

qué
pesadilla

Anónimo dijo...

Y en los hoteles entran dando alaridos pasadas las 0.00h. Sapin is different.