sábado, 8 de diciembre de 2007

¡Aquí no trabaja nadie!


Estos días se suele hablar de desaceleración económica, de descenso en la venta de coches, de incremento de las cuotas de las hipotecas, de aumento de los precios en productos de alimentación y sobre todo en la gasolina. En definitiva, que el IPC está disparado y los que entienden de esto dicen que vamos a gastar 70 euros menos de media por persona durante estas navidades.


Claro, que una cosa es lo que digan los supuestos expertos (hay que ver, no me imagino yo a estas personas hablando con la gente preguntando ¿usted cuanto va a gastar?, para después sacar un estudio que no tiene mucha utilidad práctica) y otra es la realidad. La foto que ven es de la edición de este sábado de La Opinión de Málaga (http://www.laopiniondemalaga.es/). Un mar de cabezas inundaba ayer el Paseo del Parque si la perspectiva era desde un punto de vista un poco más elevado de la altura media. Así estuvo todo el centro durante toda la jornada de ayer. Recuerdo que el 7 de diciembre es laborable, es decir, en teoría la gente trabaja. ¡Pero no!, ayer parece que sólo trabajábamos unos cuantos mientras que el resto de la gente se divertía en la calle, en la casa, en el cine o en cualquier sitio, bueno, en casi cualquier sitio.


Entonces claro, ves imágenes como estas y te planteas donde está esa crisis de la que se habla. Porque el que más y el que menos ayer compró algo, por pequeño que fuera, es decir, que ya comenzamos con el gasto navideño y a lo mejor eso de invertir 70 euros menos de media se queda sólo en eso, en una previsión sin sentido que termina fulminándose cuando faltan pocas horas para los días claves y vemos que no tenemos lotería suficiente, que nos falta algún regalo o cualquier cosa. Todo vale para gastar, porque aunque estemos en periodo de desaceleración económica (recesión dice Zaplana de forma equivocada) la gente ve un puente y lo toma como festivo. Después se quejarán y echarán la culpa al gobierno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que al aproximarse una época festiva se nos empiezan a quitar las ganas de trabajar. Nublamos nuestras mentes con la idea de que pronto vendrán las vacaciones, y nuestras fuerzas y ganas laborales comienzan a flaquear. No es que tengamos muchas fiestas los andaluces en especial, es que siempre estamos pensando qué vamos a hacer cuando lleguen esos días de descanso laboral. Luego trasladamos la fama fuera, no puede ser...